martes, 12 de febrero de 2013

No puedo titular mi versión de vivir.

Movete, rayame.
Lastimame.
Rallame.
Escupime,
no importa.
Mentime,
porque está
en vos.
Y todo todo
se queda en vos.
¿Qué te provoco?
¿Qué te parece
vivirme?
¿Qué te parece
matarme?
Hacé lo que
quieras.
Ocupame,
transformame,
equilibrame,
y desarmame
otra vez.
Volvamos
a bloggear.
Volvamos a
escupirnos,
a matarnos,
sólo por
el placer
de vernos
nacer otra
vez.
No sirve
morir
si no vamos
todos
a verte
nacer.
Vamos a
morirnos.
¿Querés?
Vamos a
armarnos
de nuevo,
con barro
y jugos de
frutas podridas.
Pienso que podría
ser divertido.

Dejemos de
corregirnos,
dejemos de
ser felices
sin SER.
Dejemos de
pensar que
la tristeza
es un fin.
Claramente
es el medio.
Tomalo,
no lo tires.
Dejálo.
Dejá las
lágrimas,
pobrecitas.
Dejálas ser,
caer.
Mirate,
levantate,
escupite,
atormentate.
Llamá a alguien,
sufrí con él.
Dejáte ayudar.
Dejáte ser.
Desconfiáte
de vos mismo.
Te mentís
más de la
cuenta.
Buscá aceptación;
cuando la
encuentres:
MATALA.
Lejos está
de tu necesidad.
Escupí palabras
hasta que salga
la que buscás.
Odiate.
Odiate mucho.
Porque ya sabés
que pronto
te vas a tener
que perdonar.