martes, 26 de noviembre de 2013

Cosas que me gustaron de las vacaciones en Córdoba.

El helado de cedrón
Cuando las palomas caminan, que mueven el cuello como re groovy
Ducharme
El olor a barniz en la estación de Capilla
Los colores vibrantes
Los perros
Sentarme en las piedras dentro del río
Las piedras que brillaban
Que todo parecía La Comarca
Ana
El dip de lentejitas
Los platos desparejos
Los cabritos
El agua, que no sabe a cloro
Las artesanías
Los muchachos que vendían tartas y pais
Los muchachos que hacían malabares
Los muchachos que tenían rastas
El resto de los muchachos
El olor a macoña
La palabra macoña
Las charlas
Los túneles(citos) de árboles
El vado que cortaba el pueblo
Que había cactus por todos lados
Las papas fritas al paso
Escuchar música en el callejón sin salida, al cual probablemente no debimos pasar
Despertarse y cerros
Acostarse y cerros
Ese miedito que me dio cruzar el puente a la 1 am, sobre el río y con los cerros de fondo
La cantidad de milanesas que había
Los ojos del alemán que vendía tarta
El músico ambulante que cantó Psycho Killer, una noche
Que Alberto se haya copado explicando la flora del lugar
Que Alberto nos salude dos veces, random, por la calle
Alberto
Putear a Carina
La picadita
Que nadie habló de Longobardi
Los guachitos en patas corriendo por la plaza
El perro que sabía agarrar las papas fritas en el aire
El trayecto Capilla-San Marcos, en bondi, escuchando música, mirando sierras o cerros
No saber si son sierras o cerros
Decirle a mi mamá que la extrañé
Comprar alfafores
Decir "alfafores" con impunidad total
Hablar con el pucho en la boca
Per Tutti y sus desayunos de 22 pesos
Las mesas en las calles de la plaza



lunes, 28 de octubre de 2013

I'm just one

I always wonder do you miss me if you do just say you do do you?
I write these lines and for the first time there's no periods you make me stop caring bout grammar and punctuation you make me crazy you do.

I'd write a song for you but I wrote many and I didn't feel better just knowing you're there smiling and stuff.
And how selfish am I I can't seem to be happy for you oy I'm so selfish oy how selfish am I.

As you read this or you don't just remember I am saying this as it comes no periods or commas no grammar no soul.
I'm just one lonely woman who some day someone will take but doesn't want to be taken by anyone else.
I'm just one lonely woman who some day will make sense again.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Insensatez.

¿Cómo voy a enojarme por lo que hacés o no hacés, si en realidad, me estaría enojando por quien sos? ¿Cómo podría perdonarme con tanta facilidad fallarme a mí misma e insistir en que no me falles? ¿Pero con qué derecho?

Insensatísimo.

Mejor me voy a quererme un poco, que es más fácil, más sano también.

domingo, 28 de julio de 2013

Tres respiraciones profundas.

Lo único sano que puedo hacer hoy es bañarme. Mi barra espaciadora anda mal. Mi sentido común está un tanto anulado. Salir a la calle es suicidio. Mis cuerdas vocales se están tomando vacaciones. Yo simplemente no sé cómo hacer funcionar todo esto que tengo y no tengo. Más que nada, con lo que me sobra. Me pregunto cómo hará la gente para explotarse y soltarse y hacer cosas que. Bueno, cosas.
Necesito charlar con alguien que se haya podido suicidar. Quiero confirmar mi teoría de que eso sólo empeora las cosas. Para mí, es como querer fugar todos tus problemas -esos que no querés resolver jamás porque preferís rendirte- pero terminar vagando en una casa oscura, con la puerta cerrada y la llave rota, toda dada vuelta, llena de cabezas muertas flotando que, aunque fallecidas, te miran igual, y todos asuntos inútilmente bizarros que te van a asustar y a decidirte por salir de ahí. El detalle es que, me imagino, es apenas más "interesante" salir de esa. Mi lógica es: si apenas puede uno mover el culo y resolver en vida, en esa muerte bastante de mierda resultaría imposible; me figuro. Así que no sé, necesitaría hablar con alguien que se haya podido suicidar. A ver qué onda.
Si alguien lee esto, por favor utilice un tono suave, en lo posible grave, y respire lenta y rítmicamente.
Estoy segura de que rítmicamente no es una palabra registrada.


Sofía.

martes, 23 de julio de 2013

Destruirte.

Es todo quince. Las cosas no eran así, yo te quiero agarrar con ambas manos y desarmarte. Yo no quiero destruirte.
Es todo así. Las horas no eran así. Antes. Yo te quiero matar, para renacerte y verte crecer. Yo no quiero destruirte.
Y todo apesta. Y está sucio. Y siempre hay gente por todos lados que no me deja mirar. Y lo quiero repetir. Pero me dicen que no repetir. Pero yo sólo no quiero destruirte.~

jueves, 30 de mayo de 2013

El relato del allanamiento, Don Ramón y drogas.

Fue así. Vengo caminando por San Martín y Rivadavia. Y me para un cana. "¿Cuántos años tenés?" Ya lo sabía, me iban a llevar de testigo. *flashea Ana Frank* Ya fue, me entrego, pensé. "20" "Vení, acompañame." Primero pasamos por la policía, así que me quedé tranquila de que no estaban por venderme a trata de personas. Aunque no hubiesen ganado un peso conmigo. Ahí esperamos que se copen unos tipos armados para defendernos.
Tipos armados, todo ok. Partimos para "acá cerquita", donde nos habían dicho que íbamos. Caímos en Roldán, a más o menos 30 minutos de donde estábamos. Plena villa, para la trafic, paran los autos de tipos armados todos con chalecos antibalas, todos menos los testigos. De repente... GRITOS. La chica policía nos mira. "Se darán cuenta que esto es un allanamiento, ¿no?". "Por supuesto."
Ahí nos dice que la sigamos. La seguimos. Entramos a una ridículamente pequeña morada. Más mugre adentro que afuera. Una mujer, aparentando unos 35 años, despertándose medio en bolas, con una nena chiquita, de unos 3. En la otra "habitación", el apodado "hombre araña" por los policías. (Entraron y el tipo trepado en la pared, REAL.) Lo sacan esposado, lo sientan en los escombros del "piso". La mina se sentó con la nena en una silla. Todo era como una reproducción infiel y muy desbaratada de los objetos cotidianos. No sé si cabe mucha descripción para el tipo: era Don Ramón. Igual de flaco, igual de alto, igual de falopeado. Les hacen preguntas, los toquetean un poco a ver si tenían algo. Al lado de la cama -o lo que fuera- había un arma. Entra el tipo que revisaba todo, vamos a la parte que hacía de cocina. Una olla con polenta fría. Un sachet de yogurt "Cotar" vacío. Un calentador. Una botella de aceite. Listo cocina: libre de falopa. Pasamos al "living". Un televisor robado del año '40. Mesita con reposera de 1987. Mate, pava, azúcar, papeles. Al costado; un aparador. Bolsas y bolsitas con más bolsitas y tubitos llenos de sustancia similar a la cocaína. Unas 15 bolsitas de marihuana. Una revista con cocaína picada en hileras. Un recipiente pequeño con unas siete balas. Ahí los canas meta pesar bolsita. Nos aburrimos con el otro testigo -con quien creo que fui a la primaria-. Fuimos afuera a fumar un puchito. Nos llaman de vuelta; habían llegado los peritos. Había que probar si era o no coca. Para mí podía ser Maizena todavía. Yo tenía esperanzas en Don Ramón alias el hombre araña. Los testigos, nosotros, teníamos que seleccionar de cada montón un paquetito cada uno. El tipo lo abría y ponía un poco en un cartón. Le ponía una gota de químico -cuyo nombre pregunté y no supieron decirme- de color rojo, el cual en contacto con cocaína se convertía en azul. Las muestras quedaron hermosas, muy art attack. A todo esto, me sonaba la alarma de la pastilla que no podía tomar debido a la falta de civilización y agua potable. Siguieron haciendo muestras. Me bajó la presión, le copé el auto a los milicos y me dormí una siestita. En el entretiempo, mi vieja movilizó a todo San Lorenzo, incluídos los de la policía, aduana y prensa local. Bueno, nos terminaron de mostrar que era todo falopa, porque Don Ramón, uno le tenía esperanzas, pero la verdad tenía una cara insalvable. Tembló las casi 11 horas que estuvimos ahí. Y no hacía tanto frío. Cayó la mamá de la detenida, quien al final tenía 19 años, porque METH, NOT EVEN ONCE. Nos contó su historia. Se falopea desde los 11, vive atrás de Don Ramón, es prostituta, tiene como cuarenta hermanos. Los canas decidieron dejar a Dainara -o Daimara o Dainira o Pobrecitalepusimosunnombredemierda- con la abuela, Nebi. Nos leyeron el acta -ahí caí que había ido a la primaria con el otro testigo, no dije nada igual-.
Antes de que nos llevaran pa las casa' escuché a la vecina llamar a los gritos a sus perros. Como dato final, los nombres de los perros: Sam, Mia, Daisy (o Deisi) y Toby. Todo me recordó a mi niñez. TODO.

domingo, 19 de mayo de 2013

Versión mejorada.

Yo empiezo y no sé. No sé para qué empiezo. No sé cómo empiezo. No sé bien por quién empiezo. Pero por mí, seguro que no. A veces creo que estaría más tranquila si pudiera someterme. Pero si no puedo someterme es tal vez porque no nací para someterme. Pero todo lo que digo me resulta una excusa pobre, que ya escuché antes. Que él dijo antes.
Necesito ayuda. Y sé que escribirlo acá no es realmente constructivo, pero antes de guardarlo, prefiero dejarlo grabado donde nadie lee ya. Donde quedó todo bastante abandonado. Donde me encargué de abandonar.

No sé bien qué me pasa con él. Cuando yo era pequeña, mi papá era este tipo genial. Me contaba cuentos para dormir que no me dormían, me emocionaban. Dibujaba cosas para que yo coloreara. Cosas que no sabía bien qué eran. Él me las explicaba. Como el día que dibujó un hippie. Yo lo pinté y lo colgué en la pared sobre mi cama. Y algunas de sus canciones me hacían llorar. Y algunas de sus palabras me hacían quererlo. De trasfondo había algo extraño. Algo que yo sospechaba. Algo que no debía ser bueno, pero que yo negaba. Lo excusé como se excusó él mismo. Lo escuché como se escuchó él mismo. Hoy, lo escucho diferente.

Hace algunos años empecé a crecer y a pensar de otra manera. Empecé a adquirir comportamientos más comunes, y más cerca de lo natural y equilibrado; de pequeña no estaba del todo equilibrada. Con algunas facultades incorporadas, otras alteradas (para bien, creo decir), comencé a juzgarlo. Supe que no, no estaba bien eso que hacía. Y que, si bien mi excusa principal fue que era asunto de otras personas ("de los mayores") y no mío, también tenía (y mucho) que ver conmigo. E influiría con certeza en mis comportamientos de niña, de púber, de adulta joven. Crecer fue darme la cabeza contra la pared. Entender a ese tipo genial como un monstruo; ya no tan genial y entenderlo como algo inentendible. Y cuando dije que influiría en mis comportamientos, me detuve en "adulta joven" porque es lo que soy. Aunque no sienta mucho la parte de adulta, es probable que ya esté en camino a serlo, poniéndolo de un modo ligero. (De seguro ya lo soy). Me detuve allí porque es hoy cuando necesito basta, cuando necesito ayuda. Cuando me decido, aunque no sepa en absoluto cómo, dejar de culparlo por sus problemas y sus enfermedades. Porque yo tengo las mías. Y son diferentes, y asustan. Y me devuelven todas las mañanas, después de cada sueño, hecha un pañuelo húmedo y retorcido, apestoso y lleno de lágrimas, sucio y patético. Y no sólo sé que no merezco vivir envuelta en una manta de angustia, sino sé también que merezco lo mejor que el mundo tenga. Lo mejor que tenga yo adentro. Mi mejor yo.



"I've got a plan, a demand, and it just began.
And if you're right, you'll agree.
Here's coming a better version of me."

Fiona Apple.