domingo, 28 de julio de 2013

Tres respiraciones profundas.

Lo único sano que puedo hacer hoy es bañarme. Mi barra espaciadora anda mal. Mi sentido común está un tanto anulado. Salir a la calle es suicidio. Mis cuerdas vocales se están tomando vacaciones. Yo simplemente no sé cómo hacer funcionar todo esto que tengo y no tengo. Más que nada, con lo que me sobra. Me pregunto cómo hará la gente para explotarse y soltarse y hacer cosas que. Bueno, cosas.
Necesito charlar con alguien que se haya podido suicidar. Quiero confirmar mi teoría de que eso sólo empeora las cosas. Para mí, es como querer fugar todos tus problemas -esos que no querés resolver jamás porque preferís rendirte- pero terminar vagando en una casa oscura, con la puerta cerrada y la llave rota, toda dada vuelta, llena de cabezas muertas flotando que, aunque fallecidas, te miran igual, y todos asuntos inútilmente bizarros que te van a asustar y a decidirte por salir de ahí. El detalle es que, me imagino, es apenas más "interesante" salir de esa. Mi lógica es: si apenas puede uno mover el culo y resolver en vida, en esa muerte bastante de mierda resultaría imposible; me figuro. Así que no sé, necesitaría hablar con alguien que se haya podido suicidar. A ver qué onda.
Si alguien lee esto, por favor utilice un tono suave, en lo posible grave, y respire lenta y rítmicamente.
Estoy segura de que rítmicamente no es una palabra registrada.


Sofía.

martes, 23 de julio de 2013

Destruirte.

Es todo quince. Las cosas no eran así, yo te quiero agarrar con ambas manos y desarmarte. Yo no quiero destruirte.
Es todo así. Las horas no eran así. Antes. Yo te quiero matar, para renacerte y verte crecer. Yo no quiero destruirte.
Y todo apesta. Y está sucio. Y siempre hay gente por todos lados que no me deja mirar. Y lo quiero repetir. Pero me dicen que no repetir. Pero yo sólo no quiero destruirte.~