martes, 29 de noviembre de 2011

A lo mejor, otra vez.~

Me encantaba ser la infante con aires irreales de adultez.
Me encantaba ser la niña que educabas a veces,
te educaba otras veces.

Me encantaba ser un pedazo de lo que querías ser.

Tal vez podamos... No sé.

Tal vez.





Sofie

jueves, 24 de noviembre de 2011

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Y qué.

¿Y qué si no tenía que mandarte eso?
"¿Y qué?" Arruinaste un momento más, Sofía.
Ya sé.
No, no sabés.
No importa.
Sí, no importa.


Aunque a lo mejor sí importa. Porque a mí me importa.




Sofie ♥

domingo, 20 de noviembre de 2011

No hacer nada.~

Sofie tiene miedo. Sofie extraña. Sofie se sorprende. Sofie quiere y no quiere. Sofie ama y no debió alejarse. Sofie no sabe si se arrepiente debido a su política de no arrepentirse y ver qué pasa. Pero a Sofie no le pasa nada de lo que le tiene que pasar. Sofie necesita mandar ese mail. Sofie quiere hablar y no le sale. Sofie, entonces, no hace nada.~



Sofie

martes, 15 de noviembre de 2011

Excusándome para escupir palabras.~

Creo que no queremos pensar. Tal vez no nos dejan pensar.
Pero cuando hacés la pausa mensual - porque tenés que hacerla - descubrís que si todo se terminase ya mismo, nunca podrías ascender. Que te quedaría tanto por hacer, tanto que no te animás, aunque tan simple fuera.
Yo no me animo a tantas cosas. Y me jacto de tantas otras, las cuales nunca o casi nunca demuestro. Las cuales tal vez no merecen demostración, mucho menos jactarse.
Yo no me animo a tantas cosas tan genuinas.
No me atrevo a extrañar, que empiezo a pensar en otras cosas. No me atrevo a mirar, cierro los ojos, bloqueo, duermo, sigo, camino, no paro a pensar.
No me animo tampoco a molestar. A preguntar. A preguntarte. Y aunque me animo a citarte, y aunque me digas que sí, no me animo a proseguir y concurrir a mirarte.
Sigo buscando tu dirección y tu fecha de cumpleaños, en el sinfín de nombres, en el listado sin identidad. Sigo vibrando recordando, pero no recordando tanto. No me animo a extrañarte, sabés.
Se siente tan masculino, tan animal. Caer en la cuenta tan tarde. No ser lo que creíste que era. O por momentos sí serlo. De a ratos quiero volver. Pero es tan difícil volver a ser. Hace ya rato largo que reconocí algunos errores; que sé que tuvo que haber sido. Pero aún no aprendo por qué. Y no puede ser cuestión de tiempo, debe ser cuestión de acciones. Reconocí, también, todos aquellos rasgos que tengo y que no son míos. Y que no tenía antes. Y que no quiero tener.
Sé que una parte de mi mente, que retuerce toda información, quiere volverte a ver tantas veces. Pero destruí esa confianza, y todo todo todo lo que queda es casi absolutamente fingido. No porque no quieras saber de mí para nada, sino porque sé que querés saber de mi bienestar, como algo más para dejar nuestras consciencias tranquilas. Un elemento más. Algo casi prescindible. Algo no tan necesario.
Pero yo no quiero de vos mi consciencia tranquila. De hecho te siento bien y no estoy tranquila. Tampoco porque no crea o quiera tu bienestar. Simplemente porque no soy parte de él.
Simplemente porque me considero una muchacha egoísta. Lo suficientemente caprichosa como para pretenderte. Aunque en el fondo sepa que debería cerrar la boca, transportarme hacia otra dirección, pensarlo bien y recién ahí, tal vez, quizás... abrirla.~


Sofie




Pd: Sofía, dejá de excusarte para escupir palabras. Por favor.