miércoles, 23 de marzo de 2011

Como un pony flaco~

La verdad que quiero ser flaca. Sí, flaca. Flaca como un pony flaco de algodón de edulcorante (porque de algodón de azúcar es muy engordante). Pero eso sí, siempre rosado. Todo rosado y de otros colores muy lindos también.
Bueno, quiero ser flaca. Pero también quiero comer hombres chizitos. Pero ya no hay. Y además son los únicos hombres que quiero comer. Porque los otros hombres son muy poco funcionales, y además muy poco comestibles (aunque no lo parezca). El sexo oral no es como imaginaba que era. No es como la angustia oral, que comés y comés y comés. No le podés arrancar el asunto del hombre porque se te enoja. Y aparte no le crece de nuevo. No le podés mandar mayonesa y adentro. No. No. Es difícil ser un ser humano. Uno quiere comer y comer, pero a la vez ser flaco como un pony flaco. Bueno, volviendo al pony. Yo sé que un pony debe ser rechonchito, porque un pony flaco es un pony desnutrido. Eso lo sé. Pero en mi mundo (cuyo cielo es blanco y con lunares de todos colores y todo es perfecto) los ponys son flacos. Y atractivos, claro. Como quiero ser yo.
Así que mañana, aunque juré que NUNCA JAMÁS lo haría, voy a salir a caminar. Y después voy a comer gelatina light, que puedo hasta un litro por día.
Esto no le importa a nadie, does it?~


Sofo